El libro cruza la divisoria entre religión, teología y poesía (teología poética), hijas directas de la "intuición"...
El árbol del azar tiene muchas ramas cada vez más tupidas, como un torrente incontrolable... ¡Y el Ser no habita en esas aguas!... Cuando las aguas se precipitan en un único sumidero, todo se "radica" en él: ¡ese es el Ser, el lugar del Ser! El Ser "precisa" que esas "vías divergentes" se transformen en algo "abarcable", "controlable". Su dominio, su poder, su voluntad crece en la autoafirmación de este movimiento del todo imprescindible para que la diversidad entronque unidad, la unicidad en que se sustenta el Ser. Y es que las vías "salen" pero "vuelven" de nuevo al Ser, como en un círculo. Las partes (vías) se unifican así en ese doble movimiento: aparece, pues, la unicidad, ¡la morada del Ser!... ¿Estás buscando al Ser?... ¡Helo aquí!...More >< Less