"En Guti茅rrez Vidal pervive un placer demoniaco por la belleza entendida como contrapunto y substancia del horror. De manera sistem谩tica las creencias se desploman, los sue帽os se abisman y la vida transcurre solamente a expensas de la memoria. La muerte, tan pr贸xima y tan lejana a la vez, es un estado posible de recuperaci贸n desde el cual se a帽ora porque se vuelven a reinventar las visiones primarias. Impera la nostalgia ante la inminencia del retorno. Desde el sarc贸fago, imagen suprema del no-tiempo y la no-presencia, se induce la posibilidad de un florecimiento sutil acaso m谩s emancipado. El enigma est谩 all铆, porque all铆 se delimita o se amplifica para siempre. Todo lo dem谩s es una ilusi贸n, una apariencia impalpable que al tratar de capturarla desaparece. La ordinariez, entonces, no llega a ser m谩s que el rejuego iluso que suscita credos en tanto que oculta evidencias."