La historia se remonta a principios del siglo XVII en la capital del Imperio, Agra, una ciudad de lo más desaliñada que contrasta con la más bella oda al amor jamás construida: el Taj Mahal. Fueron 22 años, 22.000 trabajadores y más de 1.000 elefantes los necesarios para su construccion. El Taj Mahal, cuyo significado es "Palacio de la Corona", se erige como una de las joyas más bellas de toda la humanidad, construida enteramente en mármol blanco y con incrustaciones de piedras preciosas y complicadas inscripciones caligráficas. Su diseño, basado en las tradiciones india, persa e islámica, ha inspirado a poetas y escritores de todo el mundo. Los colores de sus amaneceres o atardeceres le envuelven en una atmósfera mágica para el visitante.