Esa parte que se esconde, una apuesta desenfrenada, una aventura a toda piel sobre el tablero del fuego y la pasión. El deseo, el amor y la ancestral búsqueda de la elidida fruta del placer y el goce. Lengua y lenguaje a todo ritmo, en un intenso recorrido por los traslapados territorios del cuerpo; y la poesía, desnuda y diáfana en las ardientes aguas del amor. Beatriz Mendoza, con artera pureza dice y no dice más de lo que, a simple vista, el ojo o el sentido pueden ver.