Fuego que arde en la urdimbre oscura de lo cotidiano; así es la poesía de Gastón Córdoba. Estremecedora luz que la palabra con sus crepitaciones nos acerca de forma sutil y contundente a un tiempo, mientras hunde su raíz en la riqueza poética de lo real. Para el autor “el ser humano es palabra, es lenguaje, y eso también será cuando no habite el mundo”. Con esa leña alimenta los cuatro capítulos de este poemario. Allí el poeta aparece enmarcado en la nostalgia de las milongas, en la luna detrás de los guayacanes, en esquinas de naranjos y cielos de humo, con los que además pone en juego las eternas cuestiones universales: el amor, la soledad, el tiempo.
Es esta una poesía fresca, espontánea, de vocabulario culto, pero claro y directo en el uso de los recursos de estilo, en la adjetivación y en la musicalidad. En este clima es fácil percibir al autor,... More > no sólo en los significados que podemos inferir del texto, sino también en la sutil relación de afecto que establece con el lector.< Less