Un grupo de intelectuales, entre ellos abogados, economistas, diplomáticos, politólogos, periodistas, ecologistas, médicos y poetas, han osado desafiar las grandes potencias y con principios shakesperianos han dado vida a un “temerario nuevo mundo” y le reclaman a las Naciones Unidas, en base a razones históricas, un Estado en los glaciares de la Antártida.
¿Quién establece los parámetros según los cuales se decide qué puede ser considerado Estado o no? Las reglas han sido fijadas por la Convención de Montevideo sobre los derechos y los deberes de los Estados, un tratado firmado en Montevideo, Uruguay, el 26 de diciembre de 1933, en ocasión de la VII Conferencia internacional de los Estados Americanos. Obviamente muchas naciones no reconocidas no lo han ratificado, fenómeno a menudo recurrente por la voluntad y los intereses de las grandes potencias.
You must be logged in to post a review.
Please log in
1
Person Reviewed This Item
By Giovanni Caporaso
Oct 15, 2009
"Antarcticland, utopía convertida en realidad" La literatura debe entretener a los lectores; pero cuando nos encontramos con un texto que, además de acercarnos a una historia singular, incluso con suspenso, desconocida para la mayoría de las personas, también nos muestra las ideas novedosas de un grupo de visionarios, pues entonces ese texto se engrandece ante nuestros ojos. Hoy en día encontrar este tipo de literatura no es nada fácil, porque muchos deciden emplear el camino más fácil para vender, es decir, sangre, violencia, sexo. “Antarcticland, una nación, un planeta” se diferencia del resto. La lectura de sus páginas sin dudas nos resultará interesante y cualquier tiempo que empleemos en recorrerlas nos parecerá unas horas bien gastadas y esto no es poco pedir. ¿Cuáles son los momentos más apasionantes del libro? Eso, como se imaginarán, dependerá de... More > los intereses del lector. Tal vez algunos prefieran la fascinante historia de los Caballeros de los Hielos, mítica Orden surgida en los tiempos de los zares rusos y que hoy todavía cuenta con muchos seguidores; otros quizás descubran sorprendidos las maravillas de una tierra inexplorada, situada en el punto más al sur de nuestro planeta; mientras algunos, probablemente, se inclinen por las revolucionarias formas que proponen los visionarios hombres del gobierno de Antarcticland a la hora de concebir las estructuras de una sociedad que busca ser reconocida, y que se le permita existir en un mundo donde las leyes impuestas por los más poderosos cada vez son más excluyentes con todo lo que no responda a sus intereses. Antarcticland quiere ser diferente, en un mundo tristemente demasiado homogéneo y esto merece el reconocimiento. Tal vez algunos no estén de acuerdo con lo que lean; pero de seguro continuarán frente al libro hasta sus páginas finales y este es uno de sus indiscutibles méritos: mantiene la atención en todo momento. Crear un nuevo gobierno, con nuevas leyes, donde la educación, el comercio, el cuidado del medio ambiente se alejen de los cánones impuestos por los más poderosos, pudiera parecer una utopía. Antarcticland busca demostrar que esa utopía es posible convertirla en realidad. S.A Giovanni Caporaso, Regente del gobierno de Antarcticland, acierta en la estructura narrativa del texto. Busca convencer, no impone criterios, realiza propuestas. Propuestas inteligentes, soluciones posibles para un mundo necesitado de cambios. La Antártida, una tierra olvidada por muchos, expuesta a los graves peligros de la contaminación, necesita ser cuidada; pero ese cuidado debe comenzar ya, porque mañana podría ser demasiado tarde. El Estado de Antarcticland parece una gran solución. Pero eso solo lo comprobaremos con la lectura detenida de “Antarcticland, una nación, un planeta”, editado por Expatsbooks.com. La invitación es adentrarnos en sus páginas para que cada lector saque sus propias conclusiones. De seguro nadie quedará impávido ante lo que encontrará en las páginas del libro. Miguel E. Gómez Masjuán< Less