La religión es para miles la búsqueda ilimitada de Dios, de salvarse y de llegar a Él. Pero, venir a Dios por
escapar del infierno y la muerte no es venir a Dios, es querer salvar tu pellejo. Eso es lo que la religión
hace. Te invita a enfocarte en ti y no en Dios; y si tú quieres amar a Dios, no lo harás cuando tu obediencia
sea perfecta sino, cuando conozcas perfectamente a Cristo.
Este libro será una herrammienta más en tu dirección
hacia una relación con Dios.