Todos, alguna vez, hemos perdido algo: las llaves, la billetera; la dignidad, la cabeza, la memoria o incluso la razón, y en ocasiones, las cosas que se pierden no se recuperan jamás. Los personajes de este libro buscan, como cualquiera de nosotros, aquellas cosas que se les han ido quedando olvidadas en los pasillos y en las salas de espera de la vida, y algunas veces, en esa búsqueda se tropiezan con hallazgos inesperados, sorpresivos y hasta indeseados: fragmentos de pasado, verdades ocultas, o en el peor de los casos, con ellos mismos.