Caminos que nos llevan a distintos puertos y siempre nos dejan con un bombeo en los oídos, que es el sonido de nuestro propio silencio.
Nuestra soledad, reflejada en distintos tiempos, como observadores del interior.
Cada obra muestra un estado que nos es común a todos. Siempre en tercera persona, para vernos desde fuera.
En este espacio tiempo, es un proceso de varios años, se ve una evolución y una búsqueda de la expresión pura sin más.