Cuando el profesor Lindert recibe un macabro presente en su despacho de la universidad, lo toma como una simple oportunidad para poner a prueba sus dotes mentales, aunque ignorase por completo el motivo que puede mover a una persona a hacerle tal “regalo”.
Mientras, ante un cuerpo desangrado, vacío de todo rastro de vida y sin prueba alguna a la que aferrarse, el inspector Emil Gibbs, debe enfrentarse a la búsqueda de un asesino que amenaza con sembrar el terror en las calles de Londres, reviviendo las más devastadoras maldiciones que habían caído sobre el mundo.