Clemente Borobio, natural de Almenar (Soria), fue llamado a guerrear contra los moros en el año de 1859. Dejó su tierra y su familia para ir a un destino incierto, a una aventura descabellada: "Una guerra grande para una paz chica" comentó la prensa de la época. Lo mejor que sacó de este absurdo fue su DIARIO que guardo como un tesoro y ahora ve la luz en homenaje a su persona y a mi familia.