En esos días apenas empezaba el juego.
Escribía en contra de las cosas serias, en contra de lo que se suponía que era mi trabajo de verdad.
Supuestamente era un empresario.
Perversa Señal fue el resultado de la rebelión del alma. Ya no me reconozco en ella, mi trabajo ha evolucionado en otras direcciones, pero he decidido conservar a la vieja PERVERSA SEÑAL de puro sentimental que soy.
Ahora estamos en proyectos más grandes o al menos más decisivos, con casa editorial y terminando mi MFA Creative Writing en los Esdados Unidos. Los valientes pueden seguirme en los enlaces de más abajo. A los que quieran conocer a una versión más joven de mi mismo, los invito a PERVERSA SEÑAL