Jose Javier, de ascendencia cacereña, nació en Madrid hace ya la tira de años aunque creció en Sevilla.
Se le da bien pintar, más o menos, pero sobre todo pensar (lo del pelo es hereditario ¿eh?) aunque no llegue muy lejos con ello, porque duda de todo lo que ve y oye, y también de sus propias deducciones.
Así empezó con esto del cómic; para enviar mensajes sobre posibilidades que inventa, que ni cree ni deja de creer. Imagina situaciones sin justificarlas, sólo las muestra para que cada uno saque sus propias conclusiones.
Seguirá creando. Puede que para los demás, o para llevarse su creación consigo a ese otro mundo en que ni cree ni deja de creer.