Gran parte de la gente cree que lo que proporciona la felicidad es tener lo que desean, una casa, un auto, un gran guardaropas, mucho dinero en la cuenta bancaria… Y los deseos insatisfechos mantienen a esas personas afligidas centradas en un futuro proyectado rígidamente sin alternativas, mientras el presente pasa a su lado sin que se den cuenta.
Otros vuelcan sus expectativas en un estado óptimo de salud y en una imagen perfecta, pero hay enfermos y discapacitados que gozan de una vida sumamente feliz.
Hay quien se refugia en la religión y quien busca en el arte esa satisfacción.
La felicidad es un estado de ánimo, un sentimiento de goce interno. Y lo que colma realmente de felicidad al ser humano es el sentirse digno, confiado en si mismo y el lograr trascender.
Yo sigo intentando crear mi propia ecuación personal, mientras trabajo, mientras leo y aprendo, mientras escribo y fotografío, mientras viajo, mientras hablo con quienes la vida me pone cerca, mientras gozo de la vida.