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Print: $18.97 Download: $6.21 Ella regresaba a casa, tenía el corazón pávido, paupérrimo, corronchoso, una congerie de desasosiegos, era un poco díscolo. En su mente, una confulgencia de muchas estrellas negras casi juntas, no hacían sinapsis. Aunque ya no vivía allí, aún conservaba las llaves; en ese lugar había nacido, allí había conocido los sinsabores de la vida que hoy la tenían en el borde de la muerte. Una hermana desterrada en Inglaterra desde hace tiempo, un padre que nunca existió, un padrastro que nunca la ha querido, la veía como a una mujer; la fama estaba en su bolsillo, las riquezas se desbordaban en su vida, la herencia de una gran familia en un testamento yacía, la felicidad siempre había sido esquiva: la única solución, una sobredosis, la dormiría por muchos días; venía a despedirse de lo que más quería, aquella mujer, le había dado la vida...
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