Santiago Ruiz nace, como si lo hubiera premeditado, el 11-S del 68, toda una declaración de intenciones. Lo hace en Madrid, aunque aún no había cumplido 3 meses cuando se lo llevaron a Ceuta, cosas de ser hijo de militar. De ahí a Córdoba con 6 años y él solito, con 18, se va a Madrid; desde entonces, no ha parado de viajar y vivir en varios países, contando 37 en total y habiendo con ello aprendido cinco idiomas, además de su español materno.
Actor de formación y tras haber dejado su huella en la escena grecolatina hispana, sus ganas de aprender y hambre de aventuras le han llevado a ejercer innumerables profesiones, desde director artístico de Got Talent en la TV española a consultor internacional especializado en comportamiento humano; director creativo en espectáculos y grandes eventos, autor teatral, formador en comunicación y conferenciante para grandes multinacionales por toda Europa; diseñador de interiores en New York, productor musical en Sao Paulo, terapeuta, coach, camarero… y frontman en una banda de versiones de rock. Baila contemporáneo, es instructor de meditación y chamanismo de las Américas y con todo, saca tiempo para escribir.
Pues asegura que, en realidad, esa es la razón por la que se apunta a un bombardeo: para luego contarlo. Porque está convencido de que contar historias es lo mejor que puede darle al mundo, ya que sostiene que el mundo está necesitado de historias mágicas, pero que sean reales. Por eso las vive y luego, las escribe.